OpenAI está en números rojos

21 de enero de 2026 por
Jiovanny Morales
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Sí, leíste bien.

La empresa detrás de ChatGPT, la misma que cerró 2025 con más de 20.000 millones de dólares en ingresos anuales, hoy pierde dinero. Suena absurdo… hasta que entendés qué tipo de negocio es realmente OpenAI.

Y aquí está la clave que muchos pasan por alto:

OpenAI no es un negocio de usuarios. Es un negocio de cómputo. Cada vez que alguien escribe un prompt, alguien paga:

  • electricidad
  • GPUs
  • centros de datos
  • refrigeración
  • infraestructura a escala brutal

Durante dos años, OpenAI ha pisado el acelerador sin frenos. Incluso su propia directora financiera ha reconocido que la capacidad de cómputo escaló de forma salvaje en muy poco tiempo.

La paradoja es simple, pero peligrosa:

La demanda crece… pero el coste de servir esa demanda no baja lo suficientemente rápido.


Y hay otro detalle incómodo:

la mayoría de los usuarios no paga.

El modelo freemium funciona muy bien en software tradicional.

Mantener un usuario cuesta céntimos.

En IA, mantener un usuario cuesta dinero real, todos los días.

Por eso los análisis financieros apuntan a algo claro:

si el ritmo de gasto no cambia, OpenAI necesitará más capital antes de mediados de 2027.

Y de ahí vienen los movimientos recientes:

  • ChatGPT Go, un plan de 210.80 Lempiras al mes
  • Pruebas de anuncios para los planes Gratis y Go

Los anuncios aparecerán al final de algunas respuestas, claramente etiquetados.

OpenAI insiste en que no influirán en las respuestas ni se venderán conversaciones a anunciantes.

Traducción empresarial:

están intentando monetizar a la masa sin romper la confianza, que es exactamente lo que hizo grande a ChatGPT.

La lección no es sobre OpenAI. Es sobre vos.

OpenAI factura 20.000 millones… y pierde dinero.

Vos podés:

  • facturar 20,000 LPS al mes y vivir bien
  • o facturar 150,000 LPS y ahogarte en costos

La diferencia no está en cuánto vendés.

Está en cuánto te cuesta servir cada cliente.

Y aquí va la pregunta incómoda que casi nadie quiere responder:

¿Cuánto me cuesta realmente atender a un cliente?

No solo en dinero.

También en tiempo, energía, estrés y recursos.

Si no tenés ese número claro, estás creciendo a ciegas.

Y crecer a ciegas no es un negocio.

Es una apuesta. Escalar sin entender costos es como acelerar de noche sin luces:

puede que avances… hasta que te estampes.

Negocio primero.

Escala después. 

Por Luis Moran

Jiovanny Morales 21 de enero de 2026
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